
19 de agosto, un día para visibilizar la cara menos amable de nuestro mundo, pero al mismo tiempo una fecha para reconocer y poner en valor el trabajo que hacen las trabajadoras y trabajadores humanitarios, que en muchos casos se juegan la vida, por llevar a cabo su trabajo.
134 millones de personas necesitan ayuda para sobrevivir en el mundo. Las guerras siguen siendo el principal detonante de las crisis humanitarias, junto a los desastres naturales, agravados por el cambio climático.