Ahora quisiera explicarme. Vivo en la calle Bergantín en la Urb. Retamar, en el tramo que va desde la Avda. del Mar hacia Capellanía, y es el tramo de vía donde más infracciones se cometen sobre el código de circulación y más concretamente a la parte en que se refiere a DIRECCION PROHIBIDA. Cantidad de automovilistas y un sin fin de motoristas, hacen caso omiso a la señal de dirección prohibida, que muy visiblemente se encuentra en el inicio de la calle. Además, saben que lo están haciendo mal por las velocidades que desarrollan; los que cogen la calle en buen sentido, van normalmente dentro de la velocidad que se requiere en una calle no muy ancha, con la cercanía de las casas, y por el contrario los que la cogen en contrasentido con tal de quitarse pronto de enmedio, desarrollan unas velocidades muy por encima de lo permitido en una calle de una urbanización. Y esta práctica la realizan impunemente, sin miedo, no han visto nunca a un policía municipal al final de la calle sancionando a los infractores. No miran que es una calle estrecha de donde pueden salir niños y no tan niños. |
El motivo de decidirme a escribir estas letras, es que en la noche del día 16, iba una vecina con su perro paseando, el cual fue atropellado por un ciclomotor que circulaba al límite de velocidad, pero al límite que le permitía la cilindrada de su moto, ocasionándole la muerte instantánea al animal. Después dando muestras de una excelente educación vial, se dio a la fuga.
¡Ojo!, que no se le ocurra a nadie indicarles que están circulando en una vía en sentido contrario, el desembarco de Normandía, pudo ser menos ruidoso y menos amenazante.
Y yo me pregunto ¿y si hubiera sido un niño?, ¿hay que esperar a que ocurra una desgracia mayor?
Sólo espero que algún día se tomen las medidas convenientes para tratar de arreglar estas irregularidades y a ser posible antes de que ocurra una desgracia.
Un saludo,
Antonio Garrido |