Los posibles afectados, propietarios de huertas de las cercanías del arroyo y miembros de la Plataforma del Valle, se mostraron ayer bastante desconcertados y sin saber exactamente por dónde encaminar sus pasos para defender sus tierras. Y hay motivos para ello, pues de las promesas y conversaciones habidas el invierno pasado, antes de las elecciones, con el Ayuntamiento y la Delegación de la Junta de Andalucía en Málaga, los vecinos no sacan ninguna conclusión válida, pues todo lo que prometieron y ofrecieron para detener las movilizaciones de la Plataforma, temen que se quede ahora en palabras.
En concreto, el Alcalde prometió en aquella ocasión que los terrenos afectados de los márgenes del arroyo no superarían los 30 metros por cada lado y que no habría expropiación, sino compensación de fincas, es decir, conmutación por otros terrenos del municipio. Sin embargo, la semana pasada técnicos del Ayuntamiento informaron a la Plataforma de que la Junta de Andalucía -que es quien tiene las competencias- aún no había respondido a esta solicitud del Ayuntamiento de los 30 metros. Además se rumorea que la extensión de la expropiación podía incluso llegar a los 500 metros por cada margen del arroyo.
En vista de la confusión general, se discutió en la asamblea de ayer de si buscar un abogado o retomar las movilizaciones de la Plataforma del Valle del invierno pasado y se quedó al fin en tratar de encontrar un abogado experto en estos temas y tener otra asamblea el viernes próximo, también en el Centro de la Mujer, para explicar las gestiones llevadas a cabo y para decidir sobre las posibles movilizaciones en defensa de sus propiedades. Lo que sí quedó claro es que los titulares de las fincas tienen intención de defenderse, a nivel colectivo o bien de forma individual, de los posibles abusos de las autoridades. |