
El nuevo impuesto a la banca es justo y beneficioso. Lo que no puede ser es que asociaciones bancarias digan que van a subir comisiones, porque consideran lesiva y perjudicial la medida impositiva del Gobierno. Es indignante.
Estoy convencido de que el señor presidente Pedro Sánchez no debe tolerar que los bancos suban las comisiones para compensar el pago del impuesto, porque sería ridículo y absurdo que se aguantara esto. La ciudadanía podría poner el grito en el cielo y con razón.
Resulta que cada año los grandes bancos logran beneficios astronómicos a costa de sus clientes y encima no quieren ser solidarios. Los bancos sin sus millones de clientes no podrían subsistir y cerrarían. No están por encima del bien y del mal. La economía española estaría mejor con más créditos y con intereses de devolución más bajos y con más préstamos en mejores condiciones.