
Tras una primera fase con más sobresaltos de los esperados, España ha obtenido el primer objetivo que se había marcado a su llegada a Rusia que no era otro que pasar como primera del Grupo B. El VAR favoreció a la Selección en un final de infarto dando como legal el gol de Iago Aspas y concediendo un penalti a Irán que acabó en gol para mandar a Portugal a la segunda plaza.
En otras palabras, la ‘Roja’ respira de alivio porque ha eludido la parte más dura del cuadro, en la que le hubiera esperado un primer cruce con Uruguay. Y ahí no acababan los peligros porque de una tacada se ha quitado de en medio hasta una hipotética final a Francia, Argentina, Brasil, Alemania, en caso de clasificarse, y tal vez a Inglaterra. Esto quiere decir que la España de los malagueños Fernando Hierro e Isco Alarcón, se podría presentar en la última ronda sin encontrarse antes a ninguna de las campeonas del mundo. En el viaje en busca de una segunda estrella, España se verá con Rusia en octavos y como mayores obstáculos asoman en el horizonte Croacia en cuartos y el segundo del Grupo G, es decir, Bélgica o Inglaterra.