
Rusia llevaba tiempo detrás de la idea, y ahora lo ha conseguido gracias al deshielo provocado por el cambio climático: un buque cargado de gas natural licuado ha completado la primera travesía comercial sin rompehielos entre el norte de Rusia y Corea a través del estrecho de Bering.
El océano más desprotegido del planeta lo es hoy más aún si cabe. Esta nueva ‘hazaña’ abre camino a las prospecciones de petróleo, la pesca industrial y los accidentes marítimos, poniendo en grave peligro un ecosistema único.