
Fue un filósofo, teólogo, escritor, novelista y profesor universitario que influyó profundamente en su tiempo. Nació en Alemania en 1743 y murió en 1819. Estaba en contacto con la élite intelectual de su tiempo. Se le puede considerar discípulo de Rousseau. Criticó el idealismo de Fichte y también el de Schelling, ya que pensó que habían caído en una contradicción que recibió el nombre de aporía de Jacobi. En 1793 su espíritu analítico y crítico le llevó a comenzar la denominada Polémica sobre el spinozismo.
En lo concerniente a la filosofía del propio Jacobi es preciso poner de relieve que, a su juicio, sin dejar de considerar la validez de pensamiento conceptual estimaba necesario destacar el gran valor de la creencia y del sentimiento. La certeza de la existencia del ser y de la realidad son para este pensador alemán los verdaderos fundamentos del pensamiento discursivo.
Aunque actualmente no aparece más que de modo marginal en los manuales de filosofía, en realidad, en su tiempo era uno de los filósofos más apreciados. Discutió y polemizó acerca de la cosa en si kantiana y de otras numerosas cuestiones filosóficas. Considera que la existencia de la cosa en sí y la facultad capaz de aferrarla no está explicitada en el criticismo de Kant. Hasta Fichte reconoce la finura analítica de Jacobi y reconoce que es capaz de analizar cualquier sistema filosófico y discutir lo esencial del mismo de modo excelente con un estilo que no es sistemático.