
Con tan solo 20 años, Mireya Bravo ha llevado por bandera el nombre de Alhaurín de la Torre en su paso por Operación Triunfo 2017. Sin embargo, tras ser nominada por segunda vez, se convirtió el pasado lunes en la sexta expulsada de esta edición. La primera vez logró salvarse con un 63% de los votos, pero en la séptima gala del concurso y con la interpretación "Ni un paso atrás" de Malú no logró el suficiente apoyo del público.
La joven de voz flamenca inspirada en artistas de la talla de Pastora Soler, Niña Pastori y Malú ha aprovechado cada momento en la Academia de TVE y su constancia y trabajo han sido valorados por el jurado antes de su salida.