
La vida de este gran filósofo alemán transcurrió desde 1844 hasta 1900. La filosofía occidental ofreció una interpretación del mundo o de la realidad fundamentada en lo apolíneo. Ya que la serenidad, el orden, la armonía, la racionalidad y la proporción fueron impulsadas tanto por Platón como por Aristóteles en sus sistemas de pensamiento.
En cambio, Dionisios representa o simboliza el desorden, lo excesivo, lo desbordante, la afirmación de la vida. Es una apuesta por lo vital aunque tenga dolores y sufrimiento también. Si se niega a Dios se está refutando lo apolíneo. Porque con la afirmación de la multiplicidad dionisíaca cada sujeto puede expresar su propia verdad y sus propios dioses. Es lo que plantea el filósofo alemán.
Considero que tanto los valores apolíneos como los dionisíacos son necesarios en la existencia, ya que tanto la razón como la pasión son útiles para los seres humanos, sin ninguna duda. Aunque también es cierto que en último extremo está claro que el valor de la vida es lo determinante y decisivo en un último análisis.
Existe en la filosofía vitalista de Nietzsche una afirmación enérgica de la vida con todas sus alegrías y con todos sus problemas. Desde su planteamiento del superhombre el gran pensador germano está convencido de que las pasiones no deben ser frenadas por la razón o por la filosofía idealista o espiritualista.