
La transformación global del clima está en plena marcha y sus señales son inequívocas. Hoy en día la ciencia apenas puede ocultar las transformaciones que tienen lugar sobre la Tierra, pues los efectos no sólo son visibles para muchos, sino que también se pueden sentir. La ciencia ha confirmado que cada último decenio es el más caliente de los pasados 1000 años.
La contaminación de ozono se está convirtiendo en un problema mundial. El consumo de energía que aumenta mundialmente conduce a un aumento en gran medida de la cantidad del mismo y con ello disminuye la calidad del aire. El hielo de la Antártida occidental se derrite con más rapidez de lo pronosticado. Algunos ámbitos como el área mediterránea se secarán cada vez más a causa del cambio del clima, y el aumento de las temperaturas continuará evaporando las aguas que se encuentran en terrenos ya de por sí secos.