
El comunismo tomó forma un 17 de octubre de hace cien años, la idea llevada a la práctica por el pueblo ruso, con Lenin a la cabeza, puso en acción las teorías marxistas de una sociedad donde se intentaba abolir las clases sociales. No cabe duda que consiguieron imprimir un carácter diferente a su tiempo, se cambiaron los medios y los modos de entender una sociedad. Tardò poco en tomar nuevas derivas el personalismo y la nueva aristocracia comunista, nacida del dogmatismo Estalinista. Mató cualquier intento posterior de llevar a buen término tan noble causa. Pero desde que el comunismo no está presente,
las condiciones de los trabajadores parecen que retroceden y no sólo en España, es un fenómeno que sucede en todo el planeta. Está claro que la paranoia de un bruto y su totalitarismo ha causado un daño casi irreversible a las causas progresistas. Leyendo “La nueva lucha de clase” de un filósofo comunista de nuestro tiempo, Slavoj Zizek, dice entre otras cosas: -“Que uno de nuestros principales problemas, es que nos resulta más sencillo imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo”.