Parece que el Gobierno puede aplicar esta ley para frenar el desafío soberanista catalán.Y considero que ya debería haberse aplicado hace tiempo para evitar sobresaltos. Está claro que es necesario utilizar esta norma para asegurar el cumplimiento de las leyes y que se respete el ordenamiento constitucional.
Con la convocatoria del referéndum y las declaraciones al periódico La Vanguardia de Puigdemont es evidente que no se puede esperar más.
El ejecutivo, a mi juicio, tiene que actuar con contundencia e inhabilitar al presidente de la Generalitat y a los altos cargos que lo secunden y suspender al gobierno autonómico catalán, aunque sea temporalmente.
Que Carles Puigdemont afirme que el Estatut está por encima de la Constitución española es algo absurdo y no se sostiene con el Derecho en la mano.
El artículo 3 de la Ley de Seguridad Nacional afirma que la acción del Estado debe proteger los principios y valores constitucionales. Y están siendo pisoteados por los partidos independentistas catalanes y por la Generalitat. Y esta ley reafirma que el Gobierno del Estado posee la competencia exclusiva en materia de defensa, Fuerzas Armadas y seguridad pública.