Siento que mi visión de respeto al trabajo que realiza Luis Bravo y mi aprecio a su persona le parezca que va contra lo que todos ven; aunque siento decirle que no sé quién va con el pie cambiado, si usted o yo. Lo que tengo muy claro es que yo soy propietario no sólo de una empresa de comunicación, no sólo de una licenciatura en periodismo por la Universidad de Navarra, no sólo del periódico Torre Información; sino que también soy dueño de mis pensamientos, de mis escritos y de mis palabras. Es lo mínimo que todo profesional decente y amante de la libertad y de la democracia puede tener. Y usted (al que no conozco personalmente), que suele escribir bastante bien, podrá ver que el estilo de redacción del Sr. Bravo y el mío no se parecen en lo más mínimo. |