Ha alcanzado la inmortalidad ya en vida. Con este artículo pretendo transmitir mi modesto homenaje a este extraordinario campeón de motociclismo.
Sus trece títulos mundiales o doce más uno como él prefería decir son un logro que parece increíble. Su desbordante entrega y pasión por las motos y la velocidad junto con su gran talento le convirtieron en uno de los mejores deportistas de todos los tiempos.
Me uno al dolor de su familia y amigos por su trágica muerte. La cruel mala suerte acabó con su existencia en un desgraciado accidente de tráfico. Aunque arriesgó su vida en los circuitos, como todos los pilotos de carreras, fue a morir, de modo absurdo, en la carretera.
Pero sus grandes gestas permanecerán en el recuerdo de todos los que disfrutamos de sus victorias en las carreras. Aunque de origen humilde supo con voluntad y tenacidad llegar a triunfar y lograr lo que nadie consiguió en el mundo de la competición, con su prodigioso dominio de la moto.