
El traslado a prisión de dos líderes de la oposición en Caracas anoche es un signo revelador que la administración de Maduro está desesperada en silenciar toda forma de critica mientras que la crisis política y humanitaria en el país está llegando a un punto de quiebre, dijo Amnistía Internacional.
“La administración de Maduro está enviando un mensaje aterrador a toda la gente en Venezuela: la disidencia no será tolerada de ninguna forma,” dijo Erika Guevara-Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.