
El plan de seguridad anunciado antes de las elecciones para la Asamblea Constituyente en Venezuela este domingo está sentando las bases para una nueva ola de violaciones masivas a los derechos humanos, dijo Amnistía Internacional.
“La prohibición de protestas en Venezuela no hará más que empeorar una situación increíblemente volátil,” dijo Erika Guevara-Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.
“En vez de intentar silenciar el creciente descontento popular, las autoridades deben encontrar soluciones factibles a las razonables demandas de la gente. El continuar castigando a las voces disidentes no hará más que sumergir al país en una crisis aun más profunda.”