Los distintos gobiernos no se han preocupado de mandar construir más desalinizadoras en España.En Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla La Mancha y Extremadura la falta de agua es un problema que cada vez va a más en algunas localidades.
Si se cobrara un impuesto o tasa a las decenas de millones de turistas que nos visitan cada año de unos diez o quince euros por turista habría dinero suficiente para la construcción de varias desalinazadoras cada año.
Porque con la desertización que está padeciendo buena parte de nuestro territorio y el cambio climático las cosas respecto a la disponibilidad de agua no van bien, sino todo lo contrario.
La sequía no es algo menor, puesto que perjudica muy gravemente a la agricultura y a cientos de miles o millones de ciudadanos que tienen que padecer restricciones en el consumo y otras molestias derivadas de la escasez de recursos hídricos, ya que los pantanos están medio secos.