
Opinar o dar una versión personal de las cuestiones públicas como caminos, carreteras, ríos, arroyos etc., considero que es sano, puesto que todos contribuimos en su reparación al mismo tiempo que nos afecta como bienes públicos.
Las obras que se están realizando me parecen necesarias por el estado en que se encontraba el soterramiento, que supuestamente si se hubiera realizado en siglos anteriores no hubiera ocurrido.
Si observamos la foto que acompaño de las obras del Arroyo Blanquillo podemos observar la capacidad de su cauce, el mismo que personalmente he conocido desde hace 69 años, no dudo que el soterramiento que lleva se encuentre adaptado legalmente a lo expuesto en la Ley de Aguas sobre soterramiento de cauces públicos etc., pero observando su anchura es mi opinión personal debería haberse aprovechado para llevar dos bocas distintas del soterramiento al menos hasta el encuentro del Arroyo del Canuto o del Puente del Gato, debido a la potencia de los dos arroyos y a las aguas pluviales que vierte la ciudad.