Esta noticia se suma a todos los avisos dados por las instituciones económicas, la prensa económica extrajera, y a las consultoras de negocio extranjeras. Y se suma también al ya patente cambio de ciclo en el sector de la construcción, que por cierto se está desplomando en la bolsa. ¿No es para alarmarse?
La entrada en el euro supuso una situación nueva en la economía española, la posesión de una moneda fuerte con tipos interés mínimos. Esto, junto a otras circunstancias, provocó la mayor burbuja inmobiliaria de la historia española, pues originó un brutal aumento de la demanda de vivienda, demanda que aprovechó los tipos de interés bajos para comprar vía deuda, deuda además financiada a interés variable, con el euríbor como referencia.
La burbuja creció y creció. España iba bien y cada vez se vendía más. Cada vez más promociones, cada vez más plusvalías, cada vez más dinero, cada vez más empleo. Las hipotecas no solo financiaban la casa, como el interés estaba bajo, también se usaban para pagar el coche, el viajito, y el televisor de plasma. Pero cada vez más deuda y nadie decía nada... Y para más INRI, el nuevo paradigma, el de las estadísticas manipuladas. Datos del IPC en mínimos históricos pero todos notamos como nuestro poder adquisitivo es menor. ¿Recuerdan cuanto costaba un café en 2001?
Corrupción a raudales, dinero negro a mansalva, despilfarros monumentales, la Costa del Sol el hazmerreír de Europa, con Marbella como estandarte y Alhaurín de la Torre como símbolo posterior de su ocaso.
Y la banca. La banca financiaba no solo a los particulares, sino también a los promotores, banca que a su vez necesitaba pedir dinero prestado a bancos extranjeros (alemanes y franceses principalmente) para financiar toda esta locura.
Y en toda esta situación, por su fuera poco, se descuidaron los sectores productivos de la economía, pues se basó todo el modelo económico en la construcción. Triunfó la esperanza en la plusvalía del pisito, junto con el analfabetismo financiero del español medio, que se endeudó por encima de sus posibilidades, incauto y confiado él, con el chip ibérico del “pisito” instalado en las neuronas (la vivienda nunca baja, alquilar es tirar el dinero, al final todo se paga, los pisos no van a bajar, porque eso no le interesaría a nadie,... y demás topicazos). Injusto sería no mencionar este punto.
Pero un día el Banco Central Europeo empezó a subir los tipos de interés, y entonces las cuotas de las hipotecas empezaron a subir, y la cosa cambió (muchos le echan la culpa de esto a Zapatero, de lo cual me río a carcajadas). Desde entonces ya no se llega tan fácil a fin de más, la gente vive mucho más ajustada, los bares no están tan llenos como hace 2 o 3 años, los comercios notan muy mucho que pierden clientes. Todo esto se nota hoy en la calle, en el “ambientillo” general. Y hasta aquí hemos llegado y en esta situación nos encontramos. La cuestión es como viene el futuro.
Pues el problema es que estamos endeudados hasta las cejas, es que el euribor sigue subiendo y es que el patrón de crecimiento basado en deuda está agotado. No se puede crecer indefinidamente con una economía basada en la especulación, los pisos no pueden subir indefinidamente de precio, ni se pueden construir indefinidamente 800.000 viviendas al año. Y como esto es lo que ha hecho que la economía vaya tan “bien” los últimos años, mucho me temo que ahora vienen las vacas flacas.
¿Pero qué dicen los expertos, las instituciones?
Desde dentro de España se reconoce tímidamente un cierto “estancamiento”, se habla de “aterrizajes suaves”, de mesetas, etc. Todo esto con la vergonzosa complicidad de la prensa. Sin embargo desde fuera canta otro gallo.
Toda la prensa económica e instituciones económicas extranjeras avisan de que la situación actual de la economía española es muy grave, que el nivel de endeudamiento y que el déficit exterior (segundos del mundo después de EE.UU.) son insostenibles, y que lo podemos pasar muy mal. Inclusive el propio FMI (hay que ver Rodrigo Rato, quien te ha visto y quien te ve) alerta día sí y otro también sobre la burbuja inmobiliaria española y sobre los efectos que podría tener sobre el sistema financiero.
La subida del euribor, posible desencadenante del crack de la burbuja inmobiliaria, podría desembocar en una crisis del sistema financiero español, la morosidad que llevaría asociada podría llevar a graves problemas de liquidez a algunos bancos y cajas.
Estos problemas se afrontaban antes devaluando la peseta, pero hoy no podemos, pues nuestra moneda es el euro. Unos hablan de que el ajuste vendrá vía desempleo masivo y desplome de los precios de todo lo que huela a negocio inmobiliario. Otros hablan de varios bancos y Cajas de Ahorros intervenidos por el Banco de España por su riesgo de quiebra. Y otros recurren al paralelismo con la situación argentina: moneda fuerte para economía arruinada, consecuencia: corralito, adopción de nueva moneda con devaluación por decreto y crisis sistémica.
Yo no sé hasta dónde se va a llegar, no tengo ni la más remota idea, lo mismo no llega la sangre al río y no se llega a esos extremos. Lo que sí tengo claras son tres cosas. La primera es que la cosa está mala, a pesar de que aquí parezca que vivimos en los “Mundos de Yupi”. La segunda es que a unas malas, siempre pierden los mismos y siempre ganan los mismos (sí, los que acumulan los billetes de 500 euros que no hemos visto en la vida). La tercera es que no nos queda otra que cambiar el modelo económico, el ladrillo se hunde y nosotros con él.
Francisco Javier García Mata |