Dejó viuda y tres hijos pequeños de 8, 6 y 3 años, que hasta 1939, en que terminó la guerra y en el pueblo entraron las tropas del general Franco, sufrieron la mayor de la calamidades, tantas, que su viuda tuvo que dar en adopción al hijo menor, ya que no tenia siquiera para darle de comer. Obvio decir que en la posguerra sobrevivieron con una mísera pensión de viuda de RENFE. Sr. Fernández: Manuel Sanz Navarro era el padre de mi madre, es decir mi abuelo materno. No le cuento esta triste historia porque yo no perdone o no olvide, ya que historias como esta se dieron a miles en los dos bandos, en las dos Españas que cantó Machado: “españolito que vienes al mundo te guarde Dios/una de las dos Españas, ha de helarte el corazón”. Fueron las secuelas de una división generacional, de un odio arrastrado durante tiempo que finalizó en una Guerra Civil en la cual, como en todas las guerras, hubo un bando vencedor y un vencido. El bando vencedor impuso su ley y si las tornas se hubieran vuelto, y hubieran ganado los vencidos, las consecuencias represivas de la posguerra hubieran sido las mismas. Las guerras civiles son así. Hoy en 2005, yo no tengo la menor duda que los militantes del PCE no son iguales a aquellos que fusilaron a mi abuelo, ni tampoco creo que nadie ponga en solfa que los otros tampoco. La reconciliación nacional y la superación de esos traumas entre las dos Españas está totalmente superada y asumida, mas creo personalmente y le ruego me perdone si no es así, que usted aun sigue viviendo en el año 1936, que usted no lo ha superado y le corroe el odio que corroía a aquellos españoles que desencadenaron la Guerra Civil. El ultimo párrafo de su escrito ¿silogismo o sofisma? lo revela :“Ideológicamente fueron ustedes los que partieron España. Fueron ustedes los que se sublevaron contra el poder constituido de la República democráticamente elegida. Fueron ustedes con su ejercito de traidores, organizaciones paramilitares represoras, oligarquía fascista e institución eclesiástica los que conspiraron para dividir y eliminar sistemáticamente la media España que les sobraba, por haber elegido la opción republicana. Fueron ustedes los que durante cuarenta años asesinaron, encarcelaron y humillaron inmisericordemente a los vencidos. Y son ustedes ahora los que quieren revisionar la Historia” Esta frase no solo es de juzgado de guardia, sino que descalifica a quien la ha escrito porque es injusta e históricamente falsa. Hoy el PCE no tiene nada que ver con el de 1936, ni tampoco el PP, a quien usted se refiere, tiene nada que ver con aquellos militares, que apoyados por falangistas, fascistas y una burguesía reaccionaria, se levantaron contra el poder de la Republica en Julio de 1936. La historia tiene el problema de que es terca y la visión histórica pasados los años ponen a los personajes, a las cosas y a los acontecimientos en su sitio. Usted se vanagloria soberbiamente de que la conoce: “difícilmente Sr. Sesmero meteré “la pata” en cualquier tema histórico y menos aun en el pasado reciente, aunque no me avale titulación académica en esta materia” y demuestra que ni la conoce, que oculta hechos y que tiene un sectarismo en su visión de la misma, que le inhabilita totalmente como historiador haciéndole caer en la peor de la demagogia y la propaganda. El 14 de abril de 1931, es de todos sabido que nació la Segunda República, consecuencia de una elecciones municipales que ganaron los partidos republicanos en las grandes capitales, mientras en el computo total del país las ganaron los partidos monárquicos. Sin embargo la huida del Rey Alfonso XIII legitimó el nuevo régimen político y nadie ha discutido que dicha Segunda Republica fuese reconocida y legalizada. Usted Sr. Fernández se jacta de ser republicano y acusa al PP de ser los herederos de aquellos que en 1936 se sublevaron contra el sistema. Sin embargo, usted consciente (lo que demostraría su mala fe) o inconscientemente (lo que demostraría su ignorancia histórica) omite que los primeros que intentaron acabar con la joven II República FUERON USTEDES, LOS SOCIAL-COMUNISTAS E INDEPENDENTISTAS CATALANES DE ERC, cuando en octubre de 1934, dieron aquel golpe de estado contra el gobierno de centro derecha de Lerroux y Gil Robles, que habían ganado limpiamente las elecciones de 1933. Aquel GOLPE DE ESTADO, que ustedes llamaron “Revolución de Octubre” y que tuvo por epicentros: Asturias con la sublevación de los mineros de las cuencas de Mieres instigados por su partido el PCE y por los socialistas y la sublevación en Barcelona con la proclamación del Estado catalán por Lluis Compayns de ERC, pasando a cuchillo y asesinando a cuantos se opusieron a su sublevación, era una clara demostración, de que lo que a ustedes les interesaba, no era un República democrática y liberal, sino la implantación del Estado social-comunista a imagen y semejanza del existente en la URSS. Ningún historiador niega, que la llamada “Revolución de Octubre” en Asturias es lo mas parecido que ha habido en la historia del mundo a la llamada Revolución rusa de 1917 y ya sabemos todos como acabó aquella, y como hubiera terminado la española caso de haber triunfado: checas, deportaciones, fusilamientos, opresión, supresión de las garantías democráticas e implantación de un régimen dictatorial como el que sufrió el pueblo ruso y de la Europa del Este durante tantos años, o el que esta sufriendo actualmente el pueblo cubano, gracias a Fidel Castro a quien parece que usted tanto idolatra. Afortunadamente, aquel golpe de estado acabó sofocado por el ejercito enviado por el gobierno de Madrid y sus inductores encarcelados. Esto no es un sofisma, ni un silogismo Sr. Fernández, es la pura y terca verdad histórica, que se revuelve contra aquellos como Ud. que pretenden tergiversarla para ponerla al servicio de sus intereses. Yo no justifico tampoco el segundo golpe de estado contra la Republica dado por el general Franco, con el apoyo de Falange y Requeté, basado en los acontecimientos de Octubre del 34, ambos son igual de denostables y censurables, ni tampoco la represión posterior que el dictador sometió a los demócratas y militantes de izquierda, pero tampoco le permito Sr. Fernández, que Ud. identifique a los que militamos actualmente en el Partido Popular como herederos de aquellos. Sr. Fernández, yo no sé donde andaba usted políticamente en los años 70, si se bien donde andaba yo. Entre 1972 y 1978, estudiante de universidad de ideas libertarias que militaba en la CNT, con ficha policial abierta en la Brigada de Investigación Social por sus actividades antifranquistas, firme demócrata y enemigo declarado de todo cuanto supusiera una dictadura, llámese fascista o comunista. Usted me llama “el jefe de la propaganda” y debo de reconocer que para serlo, aun debo de aprender mucho, precisamente de ustedes, que llaman “revolución” a un golpe de estado contra un gobierno legítimo, algo que yo llamaría “Robo-lución”, que elevan a la categoría de mito colgando su efigie de reclamo propagandístico en casetas de feria y sedes de partido, de un asesino sanguinario, de una “máquina de matar” como Ernesto Guevara, alias “el che” responsable de la carnicería y fusilamientos masivos que se dieron en el fuerte de La cabaña en la Cuba de 1959 a la caída de Batista o justifican cualquier tropelía, invasión, supresión de derechos humanos o libertad democráticas de cualquier pueblo, léase, Hungria, Checoslovaquia, Angola, Corea o mas recientemente Afganistán, con la excusa del poder para el pueblo y la implantación de la dictadura del proletariado. Mi compañero y amigo Julián Sesmero le ha pedido respetuosamente, presente Ud. excusas por sus palabras, que son ofensivas para todo aquel militante del PP que como yo, se siente agredido por las mismas, Ud. no solo se niega a ello, sino que además soberbiamente lo ningunea tratándolo de majadero, por algo que lleva toda la razón. Con ello no demuestra Ud. mas que la confirmación de lo que anteriormente le dije, el odio le corroe y su sectarismo no le deja espacio a una de las cualidades humanas mas apreciables como es el reconocimiento del error y la petición de excusas. Sr. Fernández, me da Ud. pena, tanta como aquellos militantes del PCE que el año 1936 movidos por odio, fueron capaces de asesinar a mi abuelo que era un hombre cabal.
Luis Bravo Sanz
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