
Parece que la realidad virtual cada vez estará más presente en el mundo.Si a esto se añade la realidad aumentada es indudable que a medio y largo plazo va a cambiar considerablemente la forma de vida de numerosas personas especialmente en los países desarrollados. Debe de haber límites éticos en la elaboración de videojuegos y también en las películas y juegos de terror que se están realizando como contenidos de entretenimiento virtual.
En ocasiones, los jugadores que se divierten con situaciones y aventuras virtuales las experimentan como si fueran reales desde una perspectiva cerebral. Y esto puede ser peligroso para el equilibrio psicológico y la serenidad mental de algunos individuos.
A mi juicio, es indudable que tanto la realidad aumentada como la virtual poseen grandes ventajas, si se usan adecuadamente y de modo prudente. Pero si se pasa demasiado tiempo usándolas estoy convencido de que pueden causar problemas de diverso tipo.
No en vano la OCDE ha llegado a la conclusión de que los usuarios que dedican excesivo tiempo diariamente a Internet son menos felices y tienen peor rendimiento académico. Y parece que una parte de los adolescentes españoles, según los estudios realizados, pasan muchas horas ante las pantallas, en las redes sociales y en el mundo virtual.