
Las empresas que utilizan aceite de palma masivamente tienen la responsabilidad de asegurar que los consumidores no estamos contribuyendo a la deforestación. ¡Ayúdanos a seguir defendiendo nuestros bosques!
Hace unas semanas el aceite de palma copaba las portadas de los medios de comunicación por la decisión de varios supermercados de retirarlo de sus productos de marca blanca.
Para empezar, es un aceite muy rico en grasas saturadas. Los expertos en nutrición advierten que una dieta con exceso de este tipo de grasas tiene riesgos para la salud.
En segundo lugar, por los conflictos sociales que van asociados a él, como el empleo de mano de obra infantil en sus plantaciones o el pago de salarios míseros.