logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com

UN DEBATE-DEBACLE

Sobre la sentencia 4 canteras. 01.12.05 

Juan Carlos Ayala. Vecino de Alhaurin. Un alcalde grasiento y sudoroso, un canterero más grasiento y menos sudoroso, una representante de la Junta de Andalucía delgada en cuerpo y también en ideas, un abogado que parecía medio pero que había conquistado como diez, y por fin, un elegante presentador, con cara de anuncio de ordenadores que, según observé, tanto escribe punzantes columnas como que dirige debates televisivos mordiéndose el bolígrafo. No me gustaron. Es más, me aburrieron y me confundieron como a Dinio. De no ser porque conozco el tema de primera mano, me hubiera quedado tras el debate con estas “curiosas” ideas:

El “pobre” alcalde -que no tiene ni aspecto de alcalde y que parecía más bien un administrativo cabreado- llevaría al parecer varios años intentando cerrar las canteras, y eso es porque quiere a su pueblo mogollón y éste se lo ha recompensado votándole en segunda convocatoria con más mayoría absoluta que la primera, según argumentó simplonamente. Pero la bruja mala de la Junta, allí representada, nunca le ha hecho caso y hacía la vista gorda. Tan gorda como los agujeros en la Sierra, que son como los de ozono pero en piedra, como la cara de alguno de los allí presentes. Ella es la culpable de no prever que la Justicia le daría razón a la Plataforma, cosa que se notaba que no habían previ9sto en absoluto. ¡Y cobra por tener vias alternativas para salir airosos sin quedarse todos con las vergüenzas al aire!.Que menos mal que no tienen vergüenza porque no creo que Interviú les sacara en portada en tal guisa.
¿Por qué no lo pensó la Junta cuando firmaron el Protocolo?. ¿No sabía la Junta entonces que las canteras no tenían licencia y por tanto no podían estar abiertas, repetía el primer edil?. Y el rollizo alcalde venga a avisar, y empeñado en cerrarlas porque eran ilegales, pero en estos años nadie le hizo caso. Solo y abandonado por el desodorante de la Junta, no pudo por ello aplicar la Ley ni las Normativas municipales. Y tuvo que aguantar estoicamente, y muy a pesar suyo, que las canteras funcionaran años y años sin permisos, que los camiones estropearan las calles y carreteras, que el polvo cubriera cada centímetro de casas y pulmones y que encima las arcas municipales no ingresaran ni un pugnetero duro. Y eso es duro. Muy duro para llevar sólo semejante peso... Al “pobre” alcalde se le veía preocupado: Y ahora, cuando le abran una discoteca sin insonorizar, sin salida de emergencia, sin sistema antincendios, sin pagas tasas ni impuestos y por supuesto sin licencia de apertura, .... ¿Cón qué autoridad les va a mandar a sus gorrillas uniformados y emporrados (provistos de porra), después de la “espantá” de la Junta en el tema de las Canteras?. Y si pasa alguna desgracia... ¿Quien se come el marrón?. ¿Quién paga los platos rotos y las indemnizaciones?.
Y entonces habló un orondo señor canterero, pausado, tranquilo, ex-cátedra, con aspecto de cardenal borgiano sin birrete ni carrete. “Los canteros somos buenos -dijo- la culpa es del abogado que lo mezcla todo: áridos con jueces, extracciones con polvos y repoblación con corrupción. Nosotros hemos buscado denodadamente otros lugares alternativos para extraer áridos. ¡Faltaría más!. Pero sesudos e imparciales estudios de la Junta indican que no se pueden sacar áridos de otros lugares, porque la sabia Naturaleza nos ha colocado estos recursos necesarios... ¡justo a escasos kilómetros de donde se necesitan con el consiguiente ahorro de costes!.
¿Se imaginan el número de viajes que puede hacer diarios cada camión estando tan cerca?. Así ganan más. Y nosotros -que no tenemos nada que ver con los camioneros porque vendemos al peso a pie de cantera- logramos sacar más toneladas en menos tiempo. ¡Todos ganan!. El problema de que la Naturaleza pusiera esos recursos todos juntos en un solo pueblo, a menos de 300 metros de las casas y en zonas a veces protegidas es algo ajeno a nuestra voluntad y control. ¡No tenemos la culpa de ello!. Podría haber puesto un volcán, como en Sicilia, pero nos puso áridos y nosotros nos limitamos a sacarlos de allí. El abogado va a dejar a miles de niños sin comer, letras sin pagar, hipotecas ejecutadas, cien mil puestos de trabajo perdidos, la construcción paralizada y va a traer las siete plagas de Egipto, pero en Alhaurin. Si la Junta y el alcalde quieren, esto se puede solucionar, porque la sentencia nos ha dejado la puerta abierta para que nos deis las licencias dentro de unos meses”. Dicho esto, se colocó el birrete cardenalicio y bendijo a los allí presentes, pecadores ellos. Y recostóse y callóse el picaruelo...
Y llegó la representante de la Junta. La única no entrada en carnes. Su aspecto era como pseudointelectualoide, muy a tono con el rol a representar, y su faz reflejaba una idea trasparente y fija, que podía visualizarse sin problema: “¿Qué viznaga hago yo aquí?, ¡Lo que hay que hacer por el Partido que me da de comer!”. Su tesis era que la pelota estaba en el tejado del alcalde, porque él tiene que dar la licencia y ya está. El problema es de costes y todo lo demás son florituras. Eso sí, si el alcalde quiere dar licencias, la Junta le ayudará.
Ahí ya, uno se quedó petrificado. ¿Y la legalidad?. ¿Y la defensa del medio ambiente?. Balones fuera, no sea que los cantereros se mosqueen, que hay muchas obras, muchas contratas de la Junta, mucho dinero en juego, votos y como dirían los mal pensados, que no el que esto escribe, muchas regalías y mercedes, ahora malamente llamados “maletines”. La verdad es que la flaca, cariñosamente hablando y por comparación, se fué de rositas y sin despeinarse. Llegará a ministra si se lo propone. Sólo tiene que seguir la táctica del debate: tirar la piedra y esconder la mano.
El abogado Palmero empezó suave llamando maleducado, de una manera por supuesto definitoria, al señor alcalde con el consiguiente refunfuño de este que le espetó acalorado y con los ojos fuera de las órbitas: “¡Y tú más, que yo estudié con curas, rojo, que eres un rojo, como tu mujer!”. Tiene aguante este abogadillo. Ni se inmutó cuando el alcalde le dijo que su mujer era concejala de Izquierda Unida -cosa obvia por cierto- y que tenía intereses en la Plataforma, sin especificar cuáles ni en que condición, cantidad ni calidad, que es como “mear en pared y decir que llueve”, que dicen en mi pueblo. La verdad es que para enfrentarse en solitario contra las tres “instituciones” poderosas, políticamente y sobre todo económicamente, allí presentes, hay que estar loco.. ó tocado de las neuronas, osea, loco. Hablar, lo que se dice hablar, no habló mucho. Tampoco le hizo falta: sólo tuvo que dejar que hablaran los demás para cargarse de argumentos.
Pero no tengo muy claro que la gente lo entendiera. Aparecía en un rincón como un “rompepelotas” que ha abierto la caja de los truenos, señalando unas irregularidades gravísimas que todos conocían pero a las que nadie interesaba destapar y cuyas consecuencias ahora intentan recomponer cual espejo roto en mil pedazos. Y, es curioso, sólo ha tenido que poner los hechos en manos de la Justicia y defenderlos con mucha paciencia y tesón. Quienes conocemos la Justicia sabemos que, tengas ó no razón, los jueces son personas y la interpretación de las leyes no puede ser objetiva cien por cien. Osease que: siempre tienes un 50% de posibilidades de ganar y el mismo porcentaje de perder. La Plataforma ha tenido, aparte de razón, mucha suerte. Y allí estaba el abogado saboreando las mieles del triunfo parcial, traidas por las abejas más allá de las canteras, porque en esos agujeros no crece ni la mala baba.
Y acabó el debate como empezó: hecho un galimatías indescifrable, todo un debacle para la trasparencia y el buen entender: el común de los mortales no se aclararon si el abogado tenía que dar las licencias de apertura, si la representante de la junta tenía su marido concejal del ayuntamiento, si el cardenal canterero conducía camiones de materiales ó si el alcalde había puesto en Alhaurin los áridos, y no en otro sitio, para que los camiones del cardenal tardaran menos en llegar a las obras cuya licencia regalaba el abogado de la Plataforma petrolífera donde trabajaba el marido de la juntera, con grandes intereses en el tema. ¿O eso era la Naturaleza?.
Me decepcionó bastante la tertulia, más que nada porque lo de ayer no fué una tertulia. Una tertulia debe ser viva, entrecruzada, con rifirafes y discusiones. Un caballo pura sangre al que se sujeta con las riendas cuando hace falta, pero sólo cuando se va a desbocar. La tertulia de ayer me salió jamelgo desnutrido y soso. Y no se supo aplicar las espuelas ó los tirones de rienda a tiempo para que las mentiras, las medias verdades, el confusionismo, el morro y la cara pétrea campara por sus respetos frente a los teleespectadores. La verdad es que hay que valer para representar como lo hicieron el papel de alcalde-mártir, el canterero-altruista, la Juntera-ignoranta y el abogado-diana, remezclado todo por el comedido columnista-moderador. Y nosotros, los espectadores, chupándonos el dedo.....

Esta noticia ha recibido 1075 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

16093488
visitas desde nov. 1998