
Indudablemente, España posee uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. Pero esto no quiere decir que no existan considerables problemas. Fundamentalmente, los derivados de la masificación, los tiempos de las listas de espera y la necesidad de que estén trabajando más médicos y personal sanitario en el sistema de salud. Lo dicen hasta los mismos profesionales.
Que se pretenda que con una atención médica de cinco o diez minutos por paciente un médico de familia atienda muy bien o de modo completo en todos los casos creo que es pedir demasiado.
Si se piensa que, por ejemplo, la renta per cápita de Madrid duplica la de Extremadura se observa que la desigualdad campa a sus anchas en el territorio nacional. Algo que se refleja también en la desigualdad de la asistencia sanitaria y social dependiendo del lugar o la zona en la que se resida.
Que vengan ciudadanos de países cercanos como Reino Unido y Francia a operarse en hospitales españoles es significativo. Y que exista una especie de turismo hacia España por razones de salud también da que pensar.