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Mas condenado | | Jose Manuel Lopez Garcia. 14.03.17 | |  La Comisión de Venecia aporta una opinión no vinculante sobre la ejecución de las sentencias. Digo esto en relación con el fallo condenatorio contra Mas y también valorando el reto que representa el proceso soberanista que sigue aparentemente avanzando y desplegando toda su parafernalia y luchando por la independencia. La consideración o valoración de este órgano consultivo del Consejo de Europa no es oportuna ni adecuada, a mi juicio. Porque es una forma de inmiscuirse en aspectos judiciales internos del estado español. Aunque también es preciso señalar que ha validado la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. Y es cierto que todo es mejorable. Pero que la Comisión de Venecia pida neutralidad al alto tribunal español me parece excesivo. Está juzgando una desobediencia muy grave y aconsejar que no ejecute sus propias sentencias es muy discutible. Porque es como si perdiera legitimidad en sus decisiones. | Considero que la neutralidad no se logra con que el Tribunal Supremo obligue a ejecutar las sentencias del Tribunal Constitucional, por decirlo de alguna forma. Aunque esta Comisión ha reconocido de forma muy explícita y clara que la actitud de un funcionario público que rechaza ejecutar una sentencia “viola los principios del Estado de Derecho, la separación de poderes públicos y la cooperación leal de los órganos del Estado”. Es evidente que se está aludiendo de forma velada a Mas y a otros altos dirigentes catalanes independentistas. Ya han dicho varios políticos de los partidos soberanistas que van a seguir y van a celebrar el referéndum este mismo año. Ya se verá. Las cosas se dicen, pero el futuro no está escrito y los brindis al sol siempre son posibles. Y que haya miles de personas dispuestas a asumir el reto de celebrar la consulta es algo que puede suceder, pero tendrá sus consecuencias, si es que al final se concreta. Aunque respeto que Puigdemont y Junqueras califiquen de errónea e injusta la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña considero que es perfectamente válida, legítima y justa, por múltiples razones que son evidentes por sí mismas, si consideramos la correcta interpretación del ordenamiento legal vigente. Cualquier jurista posee sobrados argumentos jurídicos para reafirmar la coherencia y justificación de la sentencia del tribunal. El delito de desobediencia por el que ha sido condenado Mas a pagar una multa de 36.500 euros y a estar inhabilitado durante dos años para ocupar un cargo público es algo entendible, puesto que ha convocado la consulta del 9-N a pesar de las claras e inequívocas advertencias del Tribunal Constitucional. Y ya se sabe que aunque recurra, cosa que hará, no podrá presentarse a las elecciones. Que Mas llegue a decir que “en el Estado español se persigue a gente por sus ideas” me parece desproporcionado, porque confunde las cosas. Las leyes las cumplimos todos. Es verdad que pueden cambiarse o derogarse, pero si esto no ocurre deben ser respetadas. Lo contrario es no tener en cuenta el poder coercitivo del derecho o de la normativa legal. No creo que los tribunales de Estrasburgo den la razón a Mas. Aunque es lógico y natural que él considere que sí. Es una de las últimas bazas que le quedan de cara a su futuro político. Además la soberanía del Estado español debe imponerse a planteamientos que no pueden condicionar la integridad y unidad territorial de España que está amparada y garantizada por el texto constitucional y el monarca. |
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