
Parece preocupante que el propio televisor escuche, incluso estando apagado, por un programa de espionaje. Existe un derecho a la privacidad de todos los ciudadanos del mundo. Y ni la CIA ni la NSA ni ningún otro servicio de inteligencia como el MI5 deberían espiar a las personas. En España y en otros países existen unas garantías legales para que no se espíe indiscriminadamente y de forma generalizada a todos.
Si es necesario espiar debe ser con autorización judicial para buscar información sobre actividades delictivas o delincuentes y, si es preciso, en procesos de investigación policial en los que sea absolutamente imprescindible y con el visto bueno de las instancias judiciales.
Con los sistemas tan extraordinariamente sofisticados y potentes que poseen las principales agencias de seguridad ya citadas se pueden espiar todas las llamadas telefónicas y todos los mensajes, correos electrónicos, wasaps, etc.La obsesión por la seguridad no justifica de ninguna manera que se invada ilegalmente la intimidad de los individuos.