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Nace la Asociación Proyecto PEPOS Alhaurín de la Torre para proteger a víctimas de violencia de género | | Informacion municipal. 24.02.17 | |  Ayer fue presentada en sociedad la Asociación Proyecto PEPOS Alhaurín de la Torre, una entidad que tiene por objetivo suministrar protección integral a las víctimas de violencia machista, fundamentalmente a través de perros-escolta. La puesta de gala se realizó en el Salón de Alcaldes del Ayuntamiento. La nueva asociación, cuyo proyecto es único en toda Andalucía, centrará su labor en atender y cubrir todas las necesidades que las mujeres puedan tener en materia de protección, integración social, formación, superación del miedo y aumento de la autoestima desde múltiples campos de actuación. El radio de actuación será toda la Comunidad Autónoma. La idea es garantizar la seguridad de las mujeres y conseguir que puedan llegar a desarrollar una vida libre de violencia machista con el apoyo de un perro específicamente adiestrado y con una formación que las usuarias reciben. Y es que el PEPO se manifiesta como un sistema de protección inmediato en caso de peligro, porque disuade al presunto agresor y evita su acercamiento a la víctima el tiempo necesario para que acudan los Cuerpos de Seguridad del Estado. | La asociación, recién creada y con sede en Alhaurín de la Torre, cuenta ya con un total de 20 personas entre junta directiva, asesores, colaboradores y profesionales externos: 14 psicólogos y psicólogas, tres abogados y abogadas, siete adiestradores, varios terapeutas en diversas materias y, además, un total de ocho perros, de los que cinco están en fase de preparación y otros tres, ya listos para ser donados a las víctimas de violencia machista. Desde el primer momento, el colectivo se pone a la entera disposición de los Servicios Sociales de los ayuntamientos de toda Andalucía, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, los Juzgados y la Fiscalía.
El proyecto PEPO Alhaurín de la Torre parte de una idea en común de dos clubes caninos andaluces, el Rayocan de Málaga, situado en nuestro municipio, y el Lupus Shadow, de Granada. La metodología de la asociación será siempre siguiendo el mismo patrón: acogida psicológica (con valoración inicial de la usuaria para la asignación de un futuro perro), acogida jurídica y acogida PEPO, con la valoración definitiva del adiestrador sobre la idoneidad de la víctima para su incorporación al programa. En suma, se trata de un sistema novedoso y eficaz en la lucha contra la lacra de la violencia de género, ya que trabaja en un adiestramiento específico y adaptado a la problemática real que padecen las víctimas, con perros de protección de corte sociable y gran tamaño, tipo pastor alemán o pastor belga malinois.
La idea es que este programa cumpla el triple propósito: efecto disuasorio contra el agresor reincidente; ayuda psicológica por la simbiosis que se establece gracias a la convivencia entre víctima y mascota, y sensación de protección personal en todo momento.
Como se recordará, el pasado noviembre se celebró en Alhaurín de la Torre un seminario novedoso para prevenir la violencia de género, consistente en la protección personal, psicológica y disuasoria a través de perros-escolta. La iniciativa llegó a la provincia de Málaga gracias al impulso de la Asociación de Mujeres por Alhaurín de la Torre (AMAT) y a labor que realiza en Madrid la Fundación Ángel Mariscal. Del éxito de aquella convocatoria se fue fraguando la idea de crear una asociación específica, que ahora nace.
Los periodistas Juan Carlos Tirado y Eduardo Bandera manifestaron su compromiso con este proyecto, en su triple vertiente de “seres humanos, alhaurinos y amantes de los animales”, y subrayaron el carácter transversal e integrativo del proyecto, al que auguran grandes éxitos. Bandera quiso recordar a las últimas cinco mujeres asesinadas esta semana a manos de sus compañeros , y recalcó que con esta iniciativa, se combina “la conciencia con la acción”.
Por su parte, el presidente de Rayocan y de la asociación explicó el origen, objetivo y filosofía del proyecto PEPOS y narró sus experiencias desde que entrocó con la Fundación Mariscal hace tres años. “Al llegar a Madrid lo creía imposible, pero cuando ví que funcionaba y que le cambiaba la vida a las mujeres adheridas, me di cuenta de que era necesaria una experiencia similar en Málaga, aunque haría falta mucho apoyo. El tiempo nos ha dado la razón, porque las instituciones, sobre todo el Ayuntamiento, y los colectivos de Alhaurín de la Torre se han volcado con nosotros. Nunca antes había tenido tanto apoyo como aquí y, además, hay un gran grupo de personas y profesionales detrás. Tenemos mucha ilusión”. |
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