
Estamos en una sociedad en la que la maldad no debería ser algo frecuente.La maldad humana se puede definir y explicar de infinidad de maneras. Es cierto que también los humanos poseemos, en general, una cierta empatía hacia los demás. Pero en muchas situaciones sociales, los malos modos y el mal se abren paso sin necesidad. Parece que hace falta que se reflexione sobre el respeto o la consideración hacia nuestros semejantes.
No tenerlo en cuenta puede ser una clara muestra de ignorancia. Los malos comportamientos hacia otras personas son indicativos de una falta de moral y de bondad que no es admisible en las relaciones sociales. Todos nos debemos respeto y pensar lo contrario es ignorar que los principios éticos deben dirigir nuestra conducta individual. Esto está profundamente relacionado con la educación en valores y con la formación de ciudadanos responsables y respetuosos.
La sociedad establece unos códigos de conducta que deben ser observados por todos. Comportarse sin ajustarse a un orden ético básico perjudica gravemente las interacciones sociales. La astucia puede ser algo bueno, pero no si se utiliza con fines malos o negativos.