
La firma del acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC trae sin duda esperanza a millones de personas. Sin embargo, cerca de 80 activistas que defienden los derechos humanos han muerto en 2016 víctimas de la violencia. ¿Cómo puede ser?
La cifra todavía no es definitiva, pero sí sumamente alarmante. A finales de año las organizaciones locales de derechos humanos habían registrado cerca de 80 homicidios de defensores y defensoras de derechos humanos, líderes sociales y comunitarios a lo ancho y largo del país. A esto hay que sumar cientos de agresiones que no han acabado con la muerte de las víctimas: amenazas, atentados, hurto de información…