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Liberalismo, socialismo y Vistalegre | | Carlos Carmona Sanchez. 23.01.17 | |  Después de que Trump se haya apoderado democráticamente la presidencia de los EEUU el capitalismo democrático y liberal, parece que a nivel global, ha conseguido desplazar al socialismo democrático. Una ola de conservadurismo populista se ha instaurado en muchos estados, en España ha sido más fácil. Los líderes socialistas, que hace tan solo unos años procedían de muchas clases sociales, ahora proceden de la consulta del “sicólogo”. En la actualidad sufren un síndrome de “bipolaridad política de ciclo rápido”, cada vez resulta más común que un líder socialista sea conservador por la mañana, demócrata al medio día y tecnócrata por la noche. Pretenden recomponer el partido socialista sin tratar antes a los barones y otros cargos del síndrome de “Brutus” el hijo político de Cesar. Es meter de lleno al PSOE “en la boca del lobo” y ahí puede suceder cualquier cosa. | ¿Qué pasará con la defensa del Estado del Bienestar contra el neoliberalismo? ¿Cómo se luchará contra la corrupción en la política y en la economía? ¿Con qué otras fuerzas políticas se unirán, con el fin, de que la democracia inunde cada uno de los rincones de nuestra sociedad? Si el próximo congreso socialista se limita a una lucha de poder, dejando atrás una estrategia con otras fuerzas políticas de izquierdas con las que puedan abordar con garantías la recuperación progresiva de lo anteriormente expuesto, habrán conseguido que perdamos todos incluso muchos de esos ocho millones de ciudadanos que han votado al PP, donde un importante número de ellos no sólo seguirá siendo pobre, sino que además serán responsables de su pobreza. Con la juventud de mi vejez, y la facilidad que tiene esta edad para equivocarse, diría que la izquierda vuelve a su dilema eterno. O nos atrevemos a modificar los mecanismos capitalistas o nos decidimos a integrarnos en él. Si elegimos la primera opción, seremos castigados por los mercados, produciendo toda clase de pesadilla económica. Y si apostamos por integrarnos en el capitalismo, corremos la suerte de que no nos diferenciemos de ellos en nada y desaparezca la esperanza de recuperar lo público. De todas formas habrá que esperar a ver que nos dice “Vistalegre”. |
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