
La toma de posesión de Donald Trump abre un periodo de incertidumbre en el mundo.No se sabe con certeza las consecuencias de sus decisiones políticas para mantener un equilibrio mundial. Tampoco se sabe si provocará más guerras o logrará la paz. Su falta de experiencia política puede ser un problema decisivo en su acción de gobierno y en su toma de decisiones. Aunque también es esperable que modere su carácter y sea sensato al ser presidente de Norteamérica.
Debe aprovechar que hereda de Obama una economía que está en crecimiento con un bajo nivel de paro. Es evidente que la potencia militar de Estados Unidos es apabullante y su servicio de espionaje e inteligencia también lo es. Este magnate de la construcción y estrella de la televisión ha pronunciado frases que han herido la sensibilidad de numerosas personas. Y ha tenido comportamientos que no han sido correctos. Pero, puede rectificar como presidente de la nación más poderosa del planeta y ser prudente y juicioso en sus actos, decisiones y palabras.