
Somos lo que hacemos y hacemos lo que vemos, lo que nuestros padres han visto y, a veces lo que no han querido ver a tiempo. Aún así nos empeñamos en buscar etiquetas para los comportamientos de aquellos que buscan la revancha de una vida injusta; de los que cegados por la ignorancia de frases escuchadas en boca de sus mayores abusan de los que son diferentes a ellos por el color de la piel, por un cromosoma ¨erróneo¨ o por su sexualidad. ¨Bully ¨ significa matón, ¨bull ¨ significa toro. Me parece tremendamente preocupante que cada vez haya más ¨toros matones¨ que no sean capaz de ver más allá del capote rojo que alguien les ha puesto delante. Lo triste es que los diccionarios no reflejan el calvario que ha tenido que pasar Lucía hasta no encontrar más camino a su sufrimiento que el suicidio. Ahora mismo, cuando estés leyendo estas letras habrá alguien cansado de luchar en una soledad que tan solo le abandonará en ese falso homenaje de expiación en el que los mismos profesores y alumnos que prefirieron mirar para otro lado bajo las excusa de de una duda, aparecerán convincentemente compungidos ante las cámaras.