
Errejón no debe ser laminado por Iglesias, todo lo contrario.Considero que se ha desatado una lucha tremenda por el poder en Podemos. Creo que es una equivocación completa. Debe ser una formación política que huya de los personalismos y los liderazgos fuertes. De lo que se trata es de llevar a la práctica soluciones que mejoren la vida de los ciudadanos.
En este sentido, el sistema de participación de los círculos es modélico y es un ejemplo de debate y actitud inclusiva y democrática en la que, todos los que quieren, intervienen con sus ideas y planteamientos. Es innecesario acabar con el Podemos de las dos caras. Todas las corrientes dentro de la formación morada son válidas, porque tienen sus razones y argumentos.
El ultimátum de Pablo Iglesias sobre su equipo y proyecto parece propio de otros tiempos y no me parece asumible. No me sorprende que Tania Sánchez y otros puedan calificarlo de chantaje. Y respecto al futuro de Íñigo Errejón, si pierde ante Iglesias, parece claro que dejará de ser el número dos de Podemos.
Son más importantes las ideas que el liderazgo y en esto los errejonistas tienen toda la razón. La valentía de Errejón es evidente, ya que parte de una situación difícil. El líder de Podemos en Castilla La Mancha identifica a los críticos de Iglesias con los que sobran o son innecesarios.