
Recuerdo perfectamente aquel día en que Juan Prados llegó a mi casa emocionado, abrazó a mi abuela y le dijo: << María, me van a nombrar Hijo Predilecto de Alhaurín de la Torre’’ y aunque sé que no puedes andar bien ni subir escaleras, he subido yo las tuyas para pedirte que hagas el mayor de tus esfuerzos y vengas a la Casa de la Cultura, porque eres la única hermana que tengo en mi vida y además la única de todos mis hermanos que sigue viva >>, y se le caían dos lagrimones a la vez que mi abuela le doblaba el entrecejo.
Entre mi madre y yo, estuvimos convenciéndola durante varios días y logramos finalmente que estuviese allí presente en el que para él, fue tal vez, el acto más emotivo de su vida. Un acto que premió su trayectoria, su solidaridad, su sentido de la justicia y un sentimiento alhaurino que mantuvo, a pesar de vivir en Málaga durante muchos años cuando era Jefe de la Policía Municipal en la capital. Hoy, en nombre de mi abuela, absolutamente ajena al fallecimiento de su hermano Juan, quiero homenajearle con una foto de aquel acto y uno de sus versos titulado ‘’Nostalgia’’, y en homenaje también a esa gran amistad que le unía con Manuel López Mestanza, actual edil de la corporación y Primer Teniente de Alcalde en la localidad.