Al ratillo, antes de las ocho, se presentó otro compañero con la misma ilusión que yo, así lo comentábamos con otro chaval que apareció al poco de las ocho en punto; nuestras ilusiones empezaban a venirse abajo cuando pasaban los minutos y por allí no aparecía nadie.
Antes de las ocho y cuarto apareció mi amigo Sergio, al hombre se le notaba un tanto turbado, ya que las noticias que traía no eran buenas y así nos lo contó.
Parece ser que habían surgido una serie de contratiempos, desde el viernes pasado (filtraciones de agua en las duchas de hombres y algo con el sofisticado softwear de sistema informático), que les habían obligado a retrasar la apertura efectiva de ésta tan ansiada piscina climatizada.
Para compensarnos, el amigo Sergio tuvo el detalle de mostrarnos las instalaciones y nos paseo por cada una de las dependencias hasta llegar a la gran sala dónde se ubica el vaso grande y el vaso pequeño; los tres mirábamos el agua con frustración y yo pensaba en los otros compañeros del turno del jueves con envidia, ya que ellos serán los que inauguren ésta magnífica piscina climatizada, honor que cedíamos a disgusto.
Nos fuimos los tres desilusionados; yo me consolaba con el pensamiento de que había sido, junto a otros dos vecinos, los que, a fin de cuentas, habíamos inaugurado el anecdotario de ésta nueva piscina climatizada municipal de Alhaurín de la Torre. |