
La velocidad puede ser necesaria en determinadas cuestiones, pero no en todo. En el libro de Luciano Concheiro titulado Contra el tiempo, Filosofía práctica del instante se exponen lúcidas y profundas reflexiones sobre el incremento de la velocidad en la sociedad actual. Vivir a gran velocidad no garantiza el éxito y el progreso, ya que se pierde perspectiva y calidad. Es algo parecido a la rueda en la que gira un hámster que no se desplaza, aunque se mueva con una extraordinaria rapidez.
No es extraño que haya autores que escriban acerca de la lentitud y sus beneficios en muchos órdenes de la vida. El libro Elogio de la lentitud de Carl Honoré es de hace años, pero sigue estando vigente en la frenética época que vivimos.
Me sorprende que Concheiro diga que «Los gruesos libros teóricos o filosóficos han caducado porque nadie tiene el tiempo y la atención necesarios para consumirlos». Estoy convencido de que exagera y no estoy de acuerdo, porque sigue habiendo numerosas personas en todo el mundo que siguen leyendo gruesos tratados filosóficos.