Es esta una primavera lluviosa, los campos están verdes y feraces, todo invita al paseo tranquilo, las excursiones campestres son un acierto en esta época de temperaturas suaves. Ayer fuimos por aceite a Periana, en la cooperativa de San Isidro nos enseñaron sus modernas instalaciones, todo estaba limpio a pesar de estar en época de campaña y molienda, nos explicaron que ellos sólo comercializan el aceite virgen extra de la variedad de aceituna “verdial” y que el aceite de inferior calidad lo vendían a las fábricas para su posterior refinado y comercialización en grandes superficies.
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El aceite es una maravilla, algunos de los olivos de aquella zona deben de tener más de quinientos años, son de troncos enormes y retorcidos, de formas caprichosas. En la zona de Mondrón, unos kilómetros más al interior, hay ejemplares únicos de una belleza indescriptible. Allí nos paramos a comer en el “Café Bar Cuenca”, nada que llame la atención desde el exterior, a la entrada un café de pueblo lleno de fumadores como tantos otros, pero pasamos al interior y en el comedor está prohibido fumar, hay unas bellas vistas a la montaña, la comida sabrosa y muy buena.
Todo es de elaboración casera, con platos típicos de la Axarquía, hasta el melocotón en almíbar lo hacen ellos y está delicioso, o el pudin de café. Las migas, tienen el buen gusto de servirlas con un plato de naranjas picadas, todo sencillo y exquisito. No tienen carta, pero esto no constituye un peligro para el consumidor como en otros lugares, los precios son otra grata sorpresa para el visitante. Una estupenda y opípara comida para dos personas cuesta menos de treinta euros. Los platos cada cual los puede combinar a su gusto, a nuestro lado, uno de los miembros de una nutrida familia pedía un plato de chivo, mientras el comensal le decía a la muchacha que atendía las mesas: “pero a mí las patatas del chivo me las cambias por unas chuletitas de cordero”. Se comprende que no tengan una carta con precios fijos.
Cerca está el pantano de la Viñuela, que tiene en el Hotel Viñuela unas instalaciones bastante más lujosas, nosotros paramos para tomar café y ver el paisaje, es un paraje precioso.
Quería compartir con vosotros nuestra agradable excursión por la provincia, lugares asequibles y cercanos que podemos compartir. A veces salimos y no sabemos dónde encontrar un buen lugar para comer, si compartimos nuestras excursiones y hallazgos será más fácil que otros puedan disfrutarlos, de camino les hacemos un favor a estas buenas gentes, cuya economía depende de los visitantes. No todo va a ser crispación política ¿no os parece? La vida es un lugar hermoso y un espacio del que disfrutar juntos. |