
Bueno, ¡YA era hora!...Día 30 de Noviembre de 2016, vuelvo a llevarme una hermosa sorpresa viniendo por la carretera. No puedo aguantar tanta emoción, es imposible refrenar las lágrimas que mis ojos empujan hacia el exterior, que vierten como torrente al unísono de hermosos recuerdos que brotan en mi mente. La mirada fija hacia el frente, algo no me deja parpadear, algo de un color tan especial que me hace sentir que ha llegado Navidad.
Un gorro gigante rojo de Papa Noel rodeado de 4 gorros verdes menores en una fuente grandiosa que me dicen...¡aquí estoy...por Navidad!
No sé qué tiene esta glorieta, no sé qué me infunde ni por qué me hace sentir tanta emoción...pero verla vestida así, me llena de amor el corazón.
Quizás, muchos pensarán...¡para tanto no es...! ó ¡que exagerao...!..etc... Pero para el que ama tanto la Navidad, cualquier cosa que dibuje, talle, luzca ó refleje el espíritu de esas fechas, significa tanta emoción como tantos recuerdos, ilusiones, alegrías, tristezas, deseos, reencuentros, sorpresas, lágrimas y risas....¡tantas cosas! que tú no entenderías y todas ellas siempre bañadas de amor y ternura por un tiempo en la edad de la dulzura.