
Gas Natural Fenosa, con el impulso del Gobierno, quiere convertir Doñana en un campo de gas. Diles a Mariano Rajoy y a Susana Díaz que no cuentan con tu apoyo.
Hace poco más de un año ocurrió el segundo peor vertido de la historia de Estados Unidos, solo por debajo del Deepwater Horizon. No es muy conocido porque fue invisible: no hubo una gran mancha negra de petróleo, sino un escape de gas transparente e inapreciable a la vista. Ocurrió en California y se conoce como el vertido de Porter Ranch.
Algo parecido puede pasar en Doñana. Gas Natural Fenosa ha obtenido del anterior Gobierno en funciones del PP el impulso para que Doñana sea un campo de gas. Un proyecto peligroso que pondría en riesgo un entorno único: Doñana es un punto emblemático para la biodiversidad a escala mundial y cuenta con múltiples figuras de protección, entre ellas es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, alberga especies como el amenazado lince ibérico, el águila imperial o la cigüeña negra, y seis millones de aves paran en Doñana cada año en sus épicas migraciones entre Europa y África.