Nuestro itinerario se desarrolló a lo largo de los cuatro días (Jueves, Viernes, Sábado y Domingo) siendo una baza fundamental para aprovecharlos el uso del metro, medio de comunicación que nos ha permitido movernos por la ciudad con la agilidad necesaria.
DÍA 1. Nos dirigimos a la conocida como City de Londres. La ciudad está dividida en varias cities (por ejemplo la de Wenminster) y una de ellas es la propia city de Londres. En ella reside el centro Financiero y Económico de la ciudad. Hay una mezcla de edificios acristalados de gran altura con algunas viviendas del estilo clásico británico y monumentos (La Torre de Londres, El archiconocido Puente de la Torre y la Catedral de San Pablo cuya cúpula está hecha a imagen y semejanza de la de San Pedro del Vaticano y el edifico del Banco de Inglaterra). Es curioso ver corretear por sus calles, presos del stress, a los numerosos ejecutivos trajeados maletín en mano.
A continuación, parada en la famosa Picadilly Circus, con su imagen superconocida de esa fachada exclusivamente dedicada a publicidad. Por cierto, Picadilly Circus se puede considerar el centro neurálgico de la ciudad por el que en nuestros desplazamientos por la ciudad tuvimos que pasar en multitud de ocasiones, siendo su estación de metro una de las más concurridas. Desde allí llegamos a Trafalgar Square, en homenaje a esa Batalla y al Capitán Nelson lugar en que nos dieron un poquito de cera a la flota Hispano - Francesa en Trafalgar (mijita de historia). Aquí se encuentra la National Gallery, donde se encuentra expuesto, entre otras piezas famosas, Los Girasoles de Van Gogh.
Por la tarde realizamos la visita a una de las entidades comerciales más famosas, los Almacenes Harrods, a los que El Corte Inglés trata de imitar en todo lo que puede. Cerca de este punto se encuentra uno de los accesos a una de las enormes zonas verdes de la ciudad, Hyde Park, donde después de estar todo el día pateando por la ciudad se agradece tumbarse en el césped junto al estanque y descansar una mijita, a poder ser con algo que comer que hayáis comprado por ahí. Para terminar el día fuimos al SOHO, donde podéis encontrar un montón de pubs británicos para echar una cervecita (allí y por todas partes en realidad) y también Chinatown, donde obviamente podréis comer comida china, aunque con un punto diferente al de aquí.
En el tema de la comida encontrareis multitud de locales de comida rápida e internacional, sobretodo internacional (china, tailandesa, hindú, griega, española....) y también el famoso Fish & Chips, todo frito con mantequilla, lo que le da un aroma particular que llegando al 4º día ya se ha quedado a vivir en tus fosas nasales.
DIA 2: Uno de los objetivos de esta jornada fue otro de los iconos londinenses, el Big Ben y el Parlamento, junto a ellos la Abadía de Wenminster (no confundir con la Catedral de Wenminster). Antes de llegar a este punto hicimos la visita al Palacio de Buckinham e intentamos ver el cambio de guardia. Aquello es como intentar ver el Cautivo por el puente de C/ Mármoles, a pesar de llegar como tres cuartos de hora antes del inicio, ya no habían dejado un hueco libre. Así que lo vimos como pudimos. si es van los espectáculos de tipo militar os gustará, y la verdad es que la banda de música es bastante buena. Nuestra ruta continuó en dirección al objetivo (El Big Ben) encauzando nuestra ruta pasando por la Estación Victoria y la Catedral de Wenminster (repito, no confundir con la Abadía), La Catedral me sorprendió, siendo de arquitectura neobizantina (según la guía de Londres que usamos), los mosaicos del interior son muy bonitos, llenos de brillo, lo que contrasta con la estructura de ladrillo oscurecido por el paso del tiempo.
De ahí al meollo de la cuestión, El Big Ben, que ciertamente impresiona aunque da la sensación de que podía ser incluso más alto (que lo es) pero la anchura y las dimensiones del reloj dan la sensación de que es más ancho que alto. Está integrado en el edificio del parlamento y junto a él, el conjunto de la Abadía de Wenminster (ahora sí). En esta zona también se encuentran la mayoría de los edificios gubernamentales, así como el famoso nº 10 de Downing Street, residencia del primer ministro.
Cruzando el puente a la otra orilla del Támesis, encontramos el London Eye, una noria que sirve de mirador ( a mi me recuerda a la rueda de una bicicleta) , está enclavado en un bulevar comercial muy agradable para pasear, con músicos y un tiovivo de los clásicos (uno se cruza con más de uno por Londres, en la zona de Covent Garden de la que os hablaré más adelante, hay otro).
De ahí quedó tiempo para desplazarnos hasta el Museo de Historia Natural, donde la visita estrella es el área de los dinosaurios. Esta visita es interesante sobretodo si se va con niños, es educativo.
DIA 3: Lo iniciamos como terminamos el día anterior (o casi, que hay cosas que no he contado) en esta ocasión visitando el British Museum. Aquí la visita estrella es para, por un lado, los restos que conservan del Partenón de Atenas y, por otro, la colección de piezas del antiguo Egipto, entre ellas las momias, incluida la de Cleopatra y la piedra Roseta, que permitió traducir los jeroglíficos egipcios. Interesante.
Por la tarde, fue protagonista de nuestro caminar, la zona de Covent Garden, que junto a el SOHO, forman el West End, donde se concentra gran parte de la oferta de ocio y espectáculos de la ciudad (no es el único punto, hay teatros por toda la ciudad). Recomendaros la visita al Mercadillo, Centro Comercial, o como queráis llamar de
Covent Garden, lleno de puestos y tiendas, ideal para gastarse la pasta. A su alrededor artistas callejeros reunían a autenticas masas de espectadores, cada uno con su show. Por últimos nos trasladamos (otra vez) al otro barrio del West End, El SOHO, para darnos una vueltecita por Carnaby Street, una calle comercial muy Londinense, con encanto y adecuada para gastarse los dineros, ya sea en una tienda o en una cervecita.
DIA 4: Para finalizar el viaje, tocó la visita a Notting Hill, al famoso mercadillo, aunque fuimos en Domingo y su día fuerte es el Sábado. Pero mercadillo había. El plato fuerte de este mercadillo son las antigüedades, aunque hay espacio para todo. El día lo terminamos tirados en Hyde Park, haciendo tiempo para la hora de nuestro vuelo.
El merecido descanso del guerrero, rodeados de tropocientos londinenses y guiris como nosotros. Era justo y necesario.
Recomendaciones: para moveros usad el metro y comprad un billete travelcard de un día y podréis desplazaros por todas las líneas, todo el día con ese único billete. Para mí, la mejor zona para comer, beber y comprar es el SOHO y además con encanto.
Bueno, seguro que se me olvidan cosas, pero bueno, preguntadme lo que queráis.
Un saludo a todos y viajad, viajad...
Víctor Frías. |