logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com
Aritméticas y alergias políticas
Jose Maria Barrionuevo Gil. 23.10.16 
En este mundo particular y casero, que no mundial, de la política, estamos rodeados de una atmósfera que muchas veces nos resulta enfermiza. Es raro el día que no nos envían un sinnúmero de cifras que nos hacen pensar en cantidades y no en cualidades, y así pensamos en números, como los que hicieron concebir a Pitágoras, que  el uno, el par, la triada... eran constitutivos del cosmos u orden del mundo. Tenemos que tener cuidado, porque los números nos pueden esconder de todo. Así se nos echan encima las estadísticas, los números absolutos, los números relativos, que según convengan al dispensador de turno, nos darán a entender solo aquello que le es favorable.
Constantemente estamos expuestos a estas influencias del  medioambiente político. Todos sabemos que enfermamos, porque no estamos preparados, hemos sufrido un desarrollo inadecuado y nos ha faltado higiene (mental), que nos evitaría ciertas infecciones. Sin embargo, al igual que en los países desarrollados, tenemos (políticamente hablando) una dieta desequilibrada de información o una sobrealimentación de información que a veces nos sienta mal. 
La malnutrición, ya sea por exceso o por defecto (una parte del mundo se muere por colesterol y mucho más de medio mundo se nos muere de hambre) nos ofrece unas escalofriantes estadísticas. Tratando el tema con números resulta más aséptico. Además en la política de andar por casa, pues cada día es más difícil salir a la calle para manifestarse, el medioambiente tan contaminado por mentiras, medias verdades, calumnias y otras yerbas (tóxicas) nos abandona aislados sin los necesarios cuidados y ayudas.
    Hace unos días, hemos podido escuchar a un “perito en veredas” políticas (con el asesoramiento prácticamente indiscutible de los barones del asunto) que no tenía alergia a “la abstención”. Entendimos perfectamente que se trataba de uno de los “números”, sin galones, que tenía a gala una decidida actuación políticamente correcta que perseguía la dejadez sacrosanta de que siguiera gobernando el PP, con la fe inmarcesible de que el gobierno en funciones reanudara el funcionamiento, quizá con el propósito de que así aprendería a gobernar para las gentes, incluidas las que no le habían votado. Eso cuenta y es otro cantar. ¿Dónde queda el cante?
    En estas altas cotas de la confusión, el mecanismo inmunológico del “no” a Rajoy había revertido clínicamente y nos encontramos que se había mutado dicho mecanismo y se había convertido en el “no” a Pedro Sánchez, cuyos votantes habían acompañado y fortalecido su decidida oposición a que siguiera gobernando el PP. Tantos cambios en el clima político y en poco tiempo, nos deja a todos a la intemperie y además sin la profilaxis de una progresiva y sana vacunación que hubiera impedido que el PSOE cayera enfermo de la manera que lo ha hecho.
    El miedo político a la contaminación de la pureza (impura) de los barones ha enfilado a casi toda la tropa hacia unas Termópilas que no tienen ni siquiera el placebo de una victoria pírrica. Como el ambiente se ha enrarecido, el no tener alergia a algún agente externo (consentido) como puede ser la abstención, no supone no tener otras debilidades, que en el peor de los casos pueden ser congénitas. Hay alergias específicas que no afectan a todos, mientras que otras atacan por igual a personas sensibles y a personas sanas. El que no se tenga alergia a la abstención no nos quiere decir que no haya otras reacciones, que podrían ser más viscerales y no por lo constitutivamente orgánico sino por la predisposición emotiva, ya que lo psicosomático nos puede hacer una mala jugada.
    El no tener alergia a la abstención no nos libera de la intolerancia, en algunos casos visceral, que es otra situación clínica que no nos depara una buena salud, si no ponemos remedio a corto plazo. Si ya la ley electoral resta más que suma, no digamos cómo se les queda el cuerpo al electorado, cuando se ha hecho una apropiación indebida de su voto cierto (restandoselo sin su permiso) frente a la abstención que facilitara la continuidad del PP en el gobierno (?); eso sí, el gobierno para unos pocos. La intolerancia, incluso ante la generosidad que estaban manifestando el resto de las fuerzas políticas, ha restado esperanzas no solo a las  decisiones y voluntades del electorado, sino que ha multiplicado el respaldo al PP. En esta aritmética política, ¿qué nos queda?
    Como dice un amigo nuestro: “Yo estoy bien de salud. Lo malo es lo que diga el forense, porque los forenses tienen cada salida, que no te matan, pero porque no pueden”.    
Esta noticia ha recibido 1330 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

15948189
visitas desde nov. 1998