
Que el Gobierno admita respecto a Bruselas que sólo hay hucha de pensiones para un año no es algo muy tranquilizador. El hecho de que haya déficit de la Seguridad Social no puede servir de excusa. Además, una de las causas de la falta de fondos para abonar la paga extraordinaria a finales de 2017 a los pensionistas sería el agotamiento del dinero del Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
A mi juicio, la clave está en que el ejecutivo reaccione con anticipación a lo que va a suceder. Puesto que la caída de las cotizaciones, la devaluación salarial, etc., han provocado que la hucha esté casi vacía o menos llena de lo que debería ser.
Pero esto debe ser resuelto ya con meses de antelación y antes de que ocurra lo que nadie desea. Subiendo impuestos e incrementando las bases máximas de cotización, si fuera necesario, para garantizar que todos los pensionistas cobren sus muy merecidas pensiones. Otro tema importante es lo relativo a la economía sumergida que perjudica también, porque está impidiendo recaudar fondos derivados de una actividad económica que no figura pero que se está realizando de modo fraudulento e ilegal.