
La salida o huida de Mosul de más de un millón de personas en los próximos meses puede crear una situación dantesca si no se toman las medidas de asistencia y ayuda humanitaria necesarias. La ofensiva del ejército de Irak contra el Estado Islámico que domina esta ciudad del norte de este país va a producir daños directos y colaterales para la población civil.
De todas maneras, la gente en Mosul se debate entre permanecer en la zona controlada por el Daesh en muy malas condiciones vitales o intentar escapar de este infierno con el riesgo de caer abatidos o heridos por las balas o las explosiones. El dilema es terrible por su brutalidad.
Oxfam es una ONG que ha levantado la voz para alertar sobre la situación
que se va a dar en cuestión de semanas y que se puede prolongar durante
meses. Y aunque es cierto que se debe respetar el Derecho Humanitario
y proteger a la población y a las viviendas e infraestructuras de
Mosul únicamente con decirlo y proclamarlo no es suficiente.