
Tras la aprobación en Cataluña del uso de pistolas eléctricas por parte de la policía, Amnistía Internacional (AI) se ha dirigido por carta al conseller de Interior de la Generalitat, Jordi Jané, para mostrarle su preocupación por los riesgos del uso de este armamento sobre la salud y la vida de las personas. En la carta, la organización pide la suspensión o la limitación del uso de las pistolas eléctricas mediante salvaguardias que garanticen el pleno respeto de los derechos humanos. Amnistía Internacional ha documentado numerosos casos de personas que han muerto tras recibir una descarga de estos dispositivos y cree que estas armas son potencialmente letales.
La organización valora positivamente algunas de las conclusiones aprobadas por el Parlament, que pueden contribuir a evitar un mal uso de las pistolas eléctricas y reducir su potencial lesivo, como la formación especifica, continúa y según estándares de derechos humanos; la limitación del tiempo de descarga o garantizar un reconocimiento médico a todas las personas que reciban una descarga.