
Mientras continúa la represión generalizada en Turquía tras el fallido golpe de Estado, Amnistía Internacional teme que se estén ampliando las purgas para censurar medios de comunicación y periodistas, especialmente los que critican la política del gobierno.
“Estamos presenciando en este momento una represión de proporciones excepcionales en Turquía. Aunque es comprensible y legítimo que desee investigar y castigar a los responsables de este sangriento intento de golpe de Estado, el gobierno debe respetar el Estado de derecho y la libertad de expresión”, afirmó Andrew Gardner, investigador de Amnistía Internacional sobre Turquía.