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“España, nada es fácil” | | Jose Maria Barrionuevo Gil. 22.06.16 | |  No es que España nos resulte difícil; es que nuestra querida España nos “quiere mucho, igualito que la trucha al trucho”. Hay muchos amores: amores de toda la vida, amores para siempre, amores de siempre, amores que pasan, amores que no llegan. Sin embargo estamos avisados por las redes sociales, que nos han prevenido ante cualquier amorío. Nos hemos informado unos a otros, nos hemos dicho horizontalmente que “si un amor te aprieta, no es de tu talla”. Y es que entre cuestiones de amores y emociones somos nosotros los que también tenemos que dar la talla. “Luis (perdón), España, sé fuerte. Mañana te llamo. Un abrazo”. España, sin mamandurrias, ha entrado de lleno el verano. No te ahogues en un vaso de agua; tampoco te sofoques. Aunque te pese el calor, procura que no se te derrita la memoria ni se te achicharre el alma. Ahora llega la hora de la verdad, vete preparando, que la calle es tuya. Sal a la calle, que dicen que hay libertad. | España, ha llegado la hora de la verdad y ha sonado la campana, no la de Bankia. Ahora te toca a ti tirar de la manta (perdón). Ahora te toca tirar de la cuerda, y con cordura, y así cambiar el tañido lúgubre de la mentira por el repique despejado de la verdad. Ahora hay que trabajar juntos y no pelear individualmente y con la posibilidad de poder quedar K O (kao), antes de que toque la campana del final del segundo asalto. No hay que asaltar los cielos ni que se nos vaya el santo al cielo. Los cielos hay que bajarlos a la Tierra para que no se nos vaya de las manos y no nos falte la luz. España, todo el mundo te contempla. La suerte no está echada ni dormida, porque eres tú, precisamente tú, quien te llevas y te traes, quien te la llevas y te la traes: la llevas entre tus manos. España, haz que tu Esperanza se cumpla, que tu Solidaridad se dilate, que tu Paciencia fructifique, que tu Amor crezca, que tu Ñoñería sea desterrada, que tu Ánimo sea contagioso. Luis (perdón), España, no seas fuerte, pero tampoco, cobarde; que el miedo no te deje las manos secas en el laberinto de las catacumbas. España, recuerda que las momias no te concedieron ninguna alegría y sí muchos sinsabores; sal a la luz y abandona la corrupción. Puedes vivir sin reliquias que solo te reportarían unas consagradas tristezas. España, sé valiente y capaz de hacer oídos sordos a las palabras del deseo supremo del jefe en funciones que solo espera la defunción de tu ánimo, del jefe en funciones que suma a sus mentiras el edén de la gran coalición a la que ahora no llama tripartito. España, no te desesperes y desperézate y sal a la calle con mano segura, pero sabiendo que no te podrás permitir el sueño de los justos otros cuatro años más y delegarlo todo a los profesionales “con fianza” de la política del ayer, porque, lo sabemos, experiencia no te falta y memoria, con toda seguridad, te sobra. Luis (perdón), España, sal a la calle, pero no te permitas que nadie te lleve de calle. España, sé tu misma y que nadie te compre, porque (con todo respeto a todas las personas) ya no estás obligada a hacer la calle. Abandona los desiertos polígonos del abandono y huye de las poliédricas miradas que mienten más que parpadean, cuando quieren que le prestes oídos a sus edulcorantes pero envenenadas palabras. España, no les sirvas ya en bandeja tu “rupestre tolerancia”, de la que fardaba en Europa un conocido banquero español. España, recuerda, cuando te cantábamos: “En el cielo manda Dios y en España los cristianos, y en el aceite de oliva mandan los americanos”. Ahora, más que nunca, te decimos que, aunque tu derecha suponga y diga lo que quiere hacer tu izquierda, no le hagas caso a aquellos que te abandonan y te dejan en manos de los germanos, cómplices de los americanos, hipócritas hacedores de tratados que se esconden a tus espaldas. "Luis (perdón), España, sé fuerte. Mañana te llamaremos. Un abrazo". Pero, España, ahora más que nunca, “no dejes para mañana lo que pueda hacer Rajoy”. “Luis (perdón), España, nada es fácil. Ánimo”.
josemª
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