Hace un par de días me llamó un amigo para decirme que le había gustado mucho la valla publicitaria que Izquierda Unida ha instalado cerca de la gasolinera de Hidrocarburos Alhaurín. Pero me dijo apenado que fuera a verla porque alguien la había pintado. Allí me personé; para mi sorpresa, alguna persona a la que no le debo de gustar me había dejado esta frase: “hija puta”. En un principio me sentí triste y apenada de que hubiera personas, tan pobres de entenderas, que no tuviese otra cosa mejor que hacer en su tiempo libre que ir a escribir esto.
|
Por otro parte pensé en mi madre por lo de la pintada y me acordé con cariño de la cara de la señora Manuela que así se llama, pequeña delgadita y ahora encorvada por la pena de haber perdido a su marido después de 49 años juntos. Pero en su tiempo valiente, y luchadora, trabajadora desde los seis años. Ayudando en su casa, pues mi abuela Valentina se quedó viuda estando embarazada de ella y había nueve bocas que alimentar. Después en nuestra casa como digna hija de su madre, luchó y peleó, duro con el sueldo de mi padre, para poder mantenernos. Para sacar adelante sus cinco hijos. Ahora a sus setenta años, no creo que se merezca semejante desplante. Yo no voy a entrar a valorar ni a juzgar a esa persona que tuvo para nosotros este “regalo”. Bastante mal le han tenido que enseñar lo que es el respeto y la dignidad de las personas.
Ahora si eso me lo dicen o nos lo dicen, porque me enfrento día a día, en la defensa del medioambiente o contra convenios urbanísticos especuladores, que no consideró que sean beneficios para los intereses de los ciudadanos en general; no lo considero un insulto, sino un valor hacia nuestra persona y me dice que lo estoy haciendo bien. Si preocuparme por la salud de los alhaurinos, por el futuro de un pueblo que va a quedar como un desierto el día que se vayan los depredadores urbanísticos y medioambientales, la pérdida de la calidad del agua. O por negarnos a decir que sí, a convenios urbanísticos, donde se construyen en lo alto de los arroyos, se vende el suelo público a bajo precio, no se respetan los caminos públicos. Pues esté será el precio que tendremos que pagar. Nunca fue fácil luchar contracorriente de los intereses económicos.
Mercedes Avila. Concejala de Izquierda Unida-Los Verdes-Convocatoria por Andalucía en el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre.
|