
El pasado martes por la mañana, tras echar de allí a los periodistas y a los voluntarios; las fuerzas de seguridad de la República de Grecia procedían al desalojo del campo de refugiados de Idomeni, tristemente famoso ya por la situación infame e inhumana en la que sobrevivían sus ocupantes desde hace meses.
Quisiera incidir aquí en un punto, a mi juicio clave, y que ha pasado muy desapercibido en los retazos de la noticia que han llegado hasta nosotros.
La policía que arrojaba a los refugiados de ese trozo de tierra donde malvivían, cumplían órdenes de Alexis Tsipras, el líder de la coalición autodenominada "Izquierda Radical" -Syriza-. Un partido que en nuestro país unos jalean y otros estigmatizan por "antisistema".