La industria del armamento en EEUU y en países “muy democráticos”, produce tantos beneficios millonarios, manejados por civiles y militares sin escrúpulos, que hoy nadie se imagina a esas potencias sin esos lucrativos negocios. En los años 40, 50 y hasta los 90 se decía que era para combatir al comunismo, eje del mal y demonio pinchapapas. Se vino abajo el telón de acero. Rusia y sus secuaces se volvieron al “buen camino” (gracias al milagro de Fátima). Muerto el perro se acabó la rabia. Entonces, ¿por qué ahora más armamento, más misiles, más aparatos mortíferos? Antes el telón era la excusa. Y, ¿ahora? ¿Será por culpa de China? No qué va…, si los comunistas chinos son comunistas buenos…, si EEUU y los otanistas tienen permiso para vender allí hasta veneno envasado encolado. Si la industria sigue es que las armas se van a utilizar. ¿Cómo? ¿Dónde? Pues inventando guerras. |
En los nuevos países ejes del mal, que además tienen mucho petróleo, mucho gas, o uranio o diamantes, o incluso agua. Y no digamos si encima no quieren negocios ruinosos con los yanquis. Pues, ¡a por ellos! Con miles y miles de bombas y tanques y venenos. Todos últimos modelos. Carísimos. ¡Paga el pueblo americano! ¡Paga el petróleo expropiado!
Después de más de veinte años haciendo negocios con “San” Hussein el Sadam (el padre Bush, el artista Reegan y el apasionado Clinton) descubren que aquel santo era malo, que tenía armas de destrucción masiva, que llevaba más de veinte años de dictador y mata-kurdos …Pues a por Irak. Y en vez de buscar al señor Sadam con los últimos gritos de espionaje (¡Haylos!)… No. Bombas y más bombas a la población; hay que sacar de los angares todas las armas posibles. Crean empresas de la noche a la mañana: para el transporte, para llevar paramilitares que “ayuden” a las tropas, para alimentar a unos y a otros, para hacerse cargo del petróleo expropiado todos los amigos del poder y sus familias. Millones y millones de dólares. Y más millones que se pierden en el camino. Y los irakíes (no Sadam, ni su banda) mueren a miles. “Daños colaterales”. Y en el propio EEUU más de 12 millones de pobres. Y los negros del sur, y los chicanos-hispanos, ciudadanos de tercera categoría: paro, hambre, sin seguridad social.
Ahora van a por Irán. Acordémonos: tiene petróleo y gas, tan apetitosos para EEUU. ¡Si se habrá visto… Irán enriqueciendo ucranio! Ni para fines pacíficos ni para leches merengadas. Con que tengan bombas atómicas EEUU, Reino Unido, Francia, India o Pakistán; y arsenales atómicos Israel…, ¡ya es suficiente! Y ahora se les suben a las barbas Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Cuba. Ya han puesto precio a la cabeza de los líderes de esos países. Creo que a Fidel Castro le han dado el guinnes por haber sorteado ya más de 100 atentados. En televisiones de EEUU se han declarado abiertamente dispuestos a matar al venezolano Chávez. ¡Hasta cariñosos “religiosos” claman por asesinarlo! ¿Crimen de esos dirigentes? No querer negociar con los gringos del norte. Haber dicho “basta” al expolio de la nación. Que el Estado, que es de todos, sea el propietario de sus riquezas. Pues los “Señores” de las guerras, de los crímenes, de los campos de concentración como Guantánamo, del robo y el saqueo y de los negocios armeros a trueque de sangre, dicen que esos son líderes populistas, antidemocráticos. Ellos, hermanitas de la caridad. Defensores del mundo occidental cristiano. ¿Por qué creen ustedes que los dirigentes del PP mienten como bellacos o se hacen los suecos cuando se recuerda su gobierno nefasto o incluso se atreven a salir a las calles llamando etarras a los que no los secundaron? Porque su gran amigo, el gobierno de EEUU, les da la patente de corso, “permiso” para hacer cuantas fechorías les venga en gana. Y el Sr. Aznar nunca pedirá perdón ni al pueblo irakí ni al español por apoyar esa guerra infame y asesina. Y el Sr. Acebes nunca pedirá perdón ni a las víctimas del 11M ni al pueblo español por no haberse enterado (siquiera después) de la masacre que se venía encima. Ni el Sr. Rajoy pedirá nunca perdón por haber concedido tantas “gracias” a los etarras (“gracias” que ahora él considera “traiciones” al pueblo español) mientras era él ministro de interior. Göebels al lado de estos señores era un inocente Pinochito de varicita incipiente.
¿Y qué me dicen ustedes de esos prebostes conferenciantes de religión que salen a la calle para condenar a homosexuales, travestis o indultados…, mientras ellos vigilan con cámaras las más íntimas relaciones de sus maestros/as de religión? Contra las guerras asesinas, contra el paro, contra la pobreza, contra el odio racial, contra el exterminio de más de más de 5 millones de niños al año, contra la violencia machista, etc, ¿no salen a la calle?
Mi increíble candor es “creer” que esos señores tienen fe en Jesús de Nazaret. Menos mal que aún quedan muchos cristianos que sí luchan, cual grandiosa O.N.G. Yo quiero ser un patriota, sí. De nuestra España y de la Humanidad. |