
Amnistía Internacional ha revelado hoy la muerte de 149 personas —entre ellas 11 niños y niñas (incluidos cuatro bebés)— que se encontraban recluidas en condiciones deplorables en el tristemente famoso centro de detención del cuartel de Giwa, situado en la ciudad de Maiduguri, al norte de Nigeria.
Los datos que se desprenden de las entrevistas realizadas a ex detenidos y testigos oculares, avalados por vídeos y fotos, sugieren la muerte de numerosas personas a causa de enfermedades, hambre, deshidratación y heridas de bala. Asimismo, el documento If you see it, you will cry: Life and death in Giwa barracks contiene imágenes captadas por satélite que corroboran los testimonios de los testigos.
“El descubrimiento de la muerte de bebés y niños de corta edad recluidos en deplorables condiciones en detención militar es tan desgarrador como espeluznante. Ya hemos dado la voz de alarma en repetidas ocasiones, con respecto al elevado índice de mortalidad entre las personas recluidas en el cuartel de Giwa, pero este descubrimiento demuestra que se trata de un lugar letal, tanto para adultos como para menores”, afirma Netsanet Belay, director de Investigación y Trabajo de Incidencia en África de Amnistía Internacional.